Proyecto beneficiario del programa Pequeñas subvenciones para Investigación de la Implementación en la región de Latinoamérica y el Caribe – 2024
Julián Alvarado Otegui es el investigador principal del proyecto “Investigación de la implementación de una estrategia participativa en manejo ambiental para el control del vector del Chagas en una zona rural del Chaco argentino con alta resistencia a piretroides.”
Julián es licenciado en Biología y docente. Actualmente, es becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – CONICET (Argentina) y cursa el último año del doctorado Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Muy temprano se interesó por el estudio de la enfermedad de Chagas, su tesis de licenciatura abordó el ciclo de transmisión silvestre del Trypanosoma cruzi. Más adelante, trabajó como técnico de campo en temáticas relacionadas con el control de vectores, paralelamente, inició una carrera como docente en los niveles de secundaria y universitario en el área de biología.
Su investigación doctoral se lleva a cabo en el Laboratorio de Eco-Epidemiología, un centro líder en el estudio y control de enfermedades parasitarias y transmitidas por vectores. “La transmisión vectorial, es decir, por la picadura del insecto, es la mayor fuente de nuevos casos en Argentina. El laboratorio tiene como objetivo hacer investigaciones relacionadas con la interrupción de la transmisión vectorial de la enfermedad de Chagas,”- explica Julián.
El proyecto liderado por Julián busca implementar una estrategia comunitaria y participativa de manejo ambiental para eliminar los criaderos de vinchuca -el insecto transmisor del mal de Chagas- en la zona rural del municipio de Juan José Castelli, provincia del Chaco al noreste de Argentina. “Identificamos la necesidad de generar alternativas para el control del vector en esta zona, ya que es uno de los focos con mayor grado de resistencia a los insecticidas y también evaluamos la aceptabilidad, adopción y fidelidad de la medida entre la comunidad.”
Sobre su experiencia dentro de las Pequeñas Subvenciones, Julián afirma que dejó impactos positivos para su crecimiento profesional “me parece que la formación que nos dieron previo al desarrollo del proyecto y el seguimiento a través de la mentoría hizo que lográramos terminar el proyecto según los objetivos que nos habíamos planteado al principio, no es lo mismo que solo te den el dinero para trabajar, a que esto se acompañe de un proceso de capacitación en la temática. Como profesionales de una facultad de ciencias exactas y naturales, no contamos con muchos conocimientos sobre la parte social o de implementación, creo que al estar vinculados con la salud pública estas son herramientas fundamentales a la hora de llevar este tipo de proyectos adelante.”